A lo que nuestros abuelos le llamaban desayunar fuerte o almorzar a media mañana, ahora se le llama brunch del domingo. Y está de moda. Eso es innegable.

Los defensores del brunch argumentan  que es una comida suave que se compone de alimentos ligeros, frescos y muy sanos que el cuerpo agradece.

Parece ser que a nuestro organismo le sienta muy bien que se sustituya un desayuno dominical casi inexistente, que luego completamos con una comida copiosa, por una opción que mezcla lo mejor del desayuno y del aperitivo.

A nosotros nos encanta comer y nos encanta hacerlo acompañándonos de un buen vino. Pues bien, desde The Organic Wine hemos decidido explicarte con qué vinos ecológicos y biodinámicos puedes acompañar el brunch del domingo.

El horario del vino

Seguramente el clima mediterráneo, del que disfrutamos, invita a que la franja horaria del brunch sea más amplia en nuestras latitudes que en otras.

Podemos disfrutar el brunch aproximadamente desde las diez de la mañana hasta casi las tres o las cuatro de la tarde. El tema, como ves, se puede alargar.

Si eres de los madrugadores y a las 10 ya estás sentado a la mesa piensa que tú estás despierta o despierto pero tu paladar es un poco más perezoso. No es conveniente que, a esas horas, bebas un vino intenso porque no podrás apreciarlo en toda su plenitud. Es mejor que te despereces con algún vino dulce.

Puedes optar por un rosado o un espumoso si el brunch empieza a partir de las 11.30h. A esas horas tus papilas gustativas estarán preparadas hasta para beber un buen cava o champagne.

Si el homenaje se retrasa y se inicia alrededor de las 12.30h o 13 h con vistas a alargarse hasta las cuatro de la tarde, es probable que tu brunch sea bastante más contundente y menos liviano. En este caso, no lo dudes, un vino con cuerpo será la mejor opción.

Frutas y ensaladas

Los alimentos frescos están muy presentes en cualquier brunch que se precie. Y entre ellos, las frutas y las ensaladas, son indispensables. Aportan frescura, vitaminas y una buena inyección de energía.

Las ensaladas de cítricos con aguacate o las macedonias de frutas puedes acompañarlas con Domaine des Marnes Blanches Les Molates Ouillé 2016, con uva 100% Chardonnay de la zona Sud Revermont de Francia. Un vino blanco que tiene una crianza de 18 meses.

Otra opción de vino blanco que maridará de manera espléndida con frutas o ensaladas es el vino portugués Aphros Wine Loureiro Blanco 2016 de variedad de uva 100% Loureiro que le otorga volumen y aromas de piel de naranja.

Si prefieres algo más lejano te recomendamos un Mád Tokaj Furmint 2015 húngaro. Es un vino natural, refrescante, seco y elaborado a base de Furmint.

Verduras y setas

Las verduras son alimentos sanos, apropiados y repletos de elementos beneficiosos para nuestro organismo. Están presentes en cualquier dieta saludable y, cómo no, son una opción magnífica en cualquier brunch.

Imagínate una parrillada de verduras “al dente” deliciosa maridada con un vino blanco natural Oriol Artigas La Rumbera 2016 de la zona de Alella (Catalunya). La uva es 100% xarel·lo y apreciarás frescor y salinidad.

Abandonamos, por un momento los vinos blancos y te sugerimos un tinto. El Cos Frappato 2016 siciliano magnífico para acompañar setas. Tiene cuerpo, un gran equilibrio y un color cereza hipnótico.

Quesos y pan

El pan es un producto indispensable en un buen brunch. Y lo ideal es que, sobre la mesa, haya gran variedad de este alimento. Hoy en día es muy fácil adquirir diversos tipos de pan: con cereales, con pipas, de aceite, con aceitunas, con nueces…

Sobre la mesa puede haber pan de molde, en barra, picos, colines o tostadas. Y si hay buen pan, debe haber buen queso.

El queso es el “amigo del alma” del vino. Cuando van de la mano, tu paladar puede disfrutar de uno de los mayores placeres de la gastronomía. Y seguro que encontrarás queso en un brunch.

Para quesos de pasta blanda te sugerimos un blanco Manuel Cantalapiedra Lirondo Verdejo 2016 elaborado en La Seca (Valladolid) y como imaginarás la variedad es verdejo 100%. Es un vino natural, sin sulfitos añadidos y con un gran volumen en boca.

Si prefieres los quesos curados puedes optar por un tinto francés como Terre de Mistral 2016. Uva syrah del Ródano con crianza en tanques de cemento conforman un vino en el que la intervención de la mano del hombre es mínima en su vinificación.

Embutidos, fiambres y jamón

Sí, es verdad, ya sabemos que de los embutidos es mejor no abusar, pero piensa que es domingo y un día es un día. Ya te portarás bien a partir del lunes.

Chiquitín 2017 es un tinto 100% garnacha con DO Calatayud que acompañará acertadamente embutidos, fiambres y quesos suaves. La uva se extrae de cepas viejas con mínimo rendimiento y el vino envejece en ánforas de 250 años. Vamos, que de chiquitín pasa a gigante.

Otra opción es Ca’n Verdura 2016 que contiene uva Mantonegro, Merlot, Monastrell, Callet y se elabora en Binissalem, Mallorca. Es un tinto y refrescante que realzará el sabor de cualquier embutido.

Y ahora prueba un espumoso para acompañar el jamón ibérico. ¿Un espumoso? Pues sí, se trata de un Recaredo Serral del Vell Brut Nature 2008. Un cava elaborado con uva de una sola finca y una crianza de 36 meses en botella.

Agricultura biodinámica y ecológica en tu mesa de brunch al lado del jamón. Una mezcla extraordinaria.

Pasteles y dulces

La bollería y la pastelería también suelen estar presentes en el brunch del domingo. Siempre queda un rinconcito para rematar la faena con un dulce. Y, evidentemente, también esos dulces se pueden acompañar de vinos que realcen su sabor y pongan el broche de oro a la mañana del domingo.

Te hablamos ahora del Licor de Jengibre artesano de Bodegas Cueva. Está elaborado en Utiel Requena (Valencia) con uva Moscatto, Tardatto y Macabeu. Tiene toques cítricos y maridará perfectamente con un milhojas de crema pastelera.

Y si a estas alturas, “ya te has venido arriba” y estás mirando de reojo un coulant de chocolate, te proponemos que lo acompañes con un vino dulce como el Banyuls Rimage Les Clos de Paulilles 2014. Es un vino con gran longitud en boca, la uva es garnacha negra y desprende aromas de cereza, mora y mermelada de arándanos. Una delicia.

Bien, estas son nuestras sugerencias sobre qué vino puede acompañar tu brunch del domingo. Nos gustaría que fuera un último día de la semana con buen nivel gastronómico y enológico pero no olvides que lo mejor será disfrutar de todo ello con los tuyos.

El brunch del domingo debe ser una excusa para gozar de un ambiente informal en el que no pueden faltar tus amigos, la buena comida y el buen vino, que todo lo mejora.

¡Que aproveche!