La cata de vinos para principiantes suele ser una puerta de entrada muy común al mundo de los vinos. Hay quien incluso se atreve con alguna cata a ciegas.

Los novatos en la materia pueden pensar que es algo rodeado de cierta pátina de misterio, de dificultad. Creen que no van a conseguir apreciar aquel aroma o aquel sabor y que en ese ambiente hay mucho petulante que presume de beber vinos caros.

Olvídate de la pedantería y el postureo, tan habitual en estos tiempos. Cuando acudas a una cata de vino debes hacerlo sin complejos, prejuicios o barreras. Hasta los más entendidos en la materia han empezado alguna vez sin saber qué tenían dentro de la copa.

Ten presente que sabes lo que te gusta pero desconoces mucha de la oferta que hay en el mercado. El objetivo es romper barreras y ampliar tu inventario de sensaciones y sabores.

Desde The Organic Wine te aconsejamos que no digas no. Olvídate de eso de “es que no me gusta el vino blanco” o “no me gustan los tintos” porque tú mismo estarás negándote caminos que pueden resultar muy satisfactorios.

Al final, en el mundo del vino hay tantísima oferta y variedad que no conviene renunciar a nada. De ese modo abrirás la puerta a descubrir sensaciones y emociones que desconocías y que te sorprenderán.

Pon a punto la vista, el olfato y el gustopara disfrutar de vinos jóvenes, vinos de crianza, vinos biodinámicos, vinos naturales o más tradicionales.

Antes de la cata

Sí, aquí los preliminares también son importantes. Te aconsejamos que acudas a la cata para principiantes con las papilas gustativas en plena forma. Para ello es conveniente que no tomes nada muy condimentado hasta un par de horas antes de probar el vino.

No mastiques chicles o caramelos de menta porque alterará el sabor del vino y si tienes que perfumarte, hazlo de forma discreta.

La cata conviene hacerla en un lugar acogedor, agradable, bien iluminado y con buena ventilación.

Recuerda que también es muy importante servir el vino a la temperatura ideal para conseguir que la bebida se exprese en toda su plenitud. Y por último no olvides que si vas a probar varios vinos deberás servir cada uno en una copa diferente.

La copa

La copa de vino tiene su importancia en cualquier cata. Lo ideal es que sea de vidrio para poder apreciar el color de vino perfectamente y que tenga un tallo suficientemente largo que permita cogerla con comodidad y evitar colocar la mano alrededor del cáliz y calentar el vino.

En el mercado existen varios tipos de copa para beber cava o vino y no debes subestimar la elección de un buen recipiente porque es un factor que influirá en todas las sensaciones e impresiones que puedas extraer de la cata.

Agua y pan

Si en la cata se van a abrir varias botellas de vino para catar, tus mejores aliados serán el agua mineral y el pan blanco. Conviene que entre un vino y otro tomes agua y comas un pedacito de pan para limpiar el paladar.

Así conseguirás apreciar los matices y peculiaridades de cada vino que te presenten en la cata.

Fase visual

Esta es la primera fase de tu cata de vinos para principiantes. Una vez se abre el vino se sirve una pequeña cantidad en la copa. Hay quien dice que se deber llenar un tercio de la copa y otros expertos afirman que debe ser algo más.

Lo que está claro es que debe haber suficiente vino como para apreciar su color. Debes sujetar la copa por el tallo, como hemos dicho antes, situarla a la altura de los ojos e inclinarla unos 45° sobre un fondo blanco. La mayoría de veces se utiliza una hoja de papel.

Lo primero que debes apreciar es el color del vino porque eso ya te dará pistas de lo que vas a beber.

Si se trata de un vino tinto y tienes delante un tono parecido a las cerezas y brillante, se trata de un vino joven. Si el tono es granate o teja, estás a punto de probar un vino más envejecido.

En esta etapa visual hay otra cuestión interesante que se refiere a la lágrima del vino. Cuando mueves la copa, el vino resbala por el interior formando una especie de lágrimas que pueden descender a mayor o menor velocidad.

Si la lágrima cae despacio significa que el vino es más denso y por tanto tiene una graduación alta que conlleva una concentración de alcohol elevada.

Fase olfativa

Esta es la primera fase de tu cata de vinos para principiantes. Una vez se abre el vino se sirve una pequeña cantidad en la copa. Hay quien dice que se deber llenar un tercio de la copa y otros expertos afirman que debe ser algo más.

Lo que está claro es que debe haber suficiente vino como para apreciar su color. Debes sujetar la copa por el tallo, como hemos dicho antes, situarla a la altura de los ojos e inclinarla unos 45° sobre un fondo blanco. La mayoría de veces se utiliza una hoja de papel.

Lo primero que debes apreciar es el color del vino porque eso ya te dará pistas de lo que vas a beber.

Si se trata de un vino tinto y tienes delante un tono parecido a las cerezas y brillante, se trata de un vino joven. Si el tono es granate o teja, estás a punto de probar un vino más envejecido.

En esta etapa visual hay otra cuestión interesante que se refiere a la lágrima del vino. Cuando mueves la copa, el vino resbala por el interior formando una especie de lágrimas que pueden descender a mayor o menor velocidad.

Si la lágrima cae despacio significa que el vino es más denso y por tanto tiene una graduación alta que conlleva una concentración de alcohol elevada.

Fase gustativa

Ya has mirado el vino, ya has apreciado su aroma y ahora llega el momento deseado de probarlo.

Debes tomar un sorbo pequeño y mover el vino en la boca para que alcance todas las papilas gustativas que tenemos en la lengua. De esa manera se notarán los sabores ácidos, amargos y dulces.

Conviene mantener el vino durante unos segundos en la boca para poder apreciar la textura que tiene. Notarás si es más sedosa o más áspera.

Esta etapa gustativa incluye lo que se conoce como fase retronasal. ¿De qué se trata? Bien, una vez hayas tragado el vino, expulsa el aire por la nariz. Automáticamente notarás distintas sensaciones, aromas y obtendrás más información sobre la calidad del vino.

Si una vez expulsado el aire por la nariz no notas ningún aroma y el sabor desaparece rápidamente de la boca, estás catando un vino de poca calidad.

Si por el contrario percibes sabores y sensaciones que se alargan, estás ante un vino de buena calidad.

Cuando los sabores de un vino permanecen en la boca después de tragarlo durante 9 o 12 segundos estamos hablando de un vino con final muy largo. Si persiste poco y se desvanece en 1 o 2 segundos se trata de un final corto. Además, existen los finales medianos o largos.

Puesta en común

Finalmente recomendamos comentar y compartir las sensaciones que te ha producido el vino. Charlar sobre el vino que estás probando puede ser muy enriquecedor y la visión y opinión de otros catadores puede orientarte o abrirte a nuevas sensaciones que van más allá de una experiencia visual, olfativa y gustativa.

Así pues, desde The Organic Wine te animamos a que disfrutes de la cata de vinos para principiantes. Volvemos a insistir en la idea de acudir con ganas de aprender y sin temor a equivocarte.

En la vida y en el mundo de los vinos, la experiencia es un grado y cuantos más vinos pruebes más conocimientos obtendrás. Cada vez, te resultará más fácil apreciar aromas y sabores y disfrutarás en mayor medida de los buenos vinos ya sean blancos, rosados o tintos.

¡Salud y buen vino!