Dicen que la primera impresión es la que cuenta, la que más pesa y la que nos hace decantar la balanza. Pues bien, la etiqueta de un vino es su carta de presentación y puede llegar a hacer que optemos por una botella u otra y elegir un vino por su etiqueta.

Afortunadamente comprar vino ya no es algo reservado para unos pocos y regalar vino es algo muy habitual en nuestros días. La democratización y expansión del sector vinícola han conseguido que este producto se encuentre al alcance de muchas personas y que estas además del vino, se fijen en la imagen y la presencia del formato.

La etiqueta del vino es su rostro pero también puede mostrar su alma

Decir que estamos en la era de la imagen y de los elementos visuales es una obviedad. La comunicación no escrita se encuentra a la orden del día y podemos comprobarlo mientras mantenemos conversaciones plagadas de emoticonos que transmiten en una imagen las inquietudes que queremos expresar.

El mundo del vino no es una excepción y las bodegas cuidan cada vez más la presentación de sus productos y destinan esfuerzos y presupuesto a conseguir una conexión visual con el consumidor, sabiendo que hay un porcentage de cleintes que se decantan en elegir un vino por su etiqueta. Así pues, el diseño de la etiqueta se ha convertido en algo crucial para los elaboradores y por ese motivo los profesionales de la ilustración y el dibujo nos regalan su talento creando auténticas maravillas en un trocito de papel.

Pasear entre estantes repletos de botellas de vino es un gozo para la vista y el cerebro. Podemos encontrarnos con etiquetas de vino elegantes, originales, graciosas, modernas, curiosas… ¡De todo hay en la viña del Señor!

El proceso de creación de la etiqueta

Los profesionales del diseño afirman que la composición de la etiqueta suele ser pasar por un desarrollo largo y laborioso que tiene como meta principal identificar y compartir los valores y atractivos de la marca.

Recogen también la idea de «la primera impresión» que mencionábamos al principio y la tienen muy presente. En muchas ocasiones la etiqueta del vino acaba inclinando la decisión de muchos compradores. “Entre una botella y otra, me llevo esta porque me encanta la etiqueta”.

En España, el  sector del diseño de etiquetas de vino se ha labrado un nombre y está siendo muy respetado y valorado a nivel mundial. La originalidad, la variedad y un punto de atrevimiento han conseguido afianzar un negocio emergente y de prestigio.

¿En qué nos fijamos al elegir un vino por su etiqueta?

El nombre del vino y la D.O. son las dos primeras cosas que solemos buscar en una etiqueta de vino. Es primordial y no deseamos no tener que bucear mucho para encontrar esa información. El nombre del vino y su apariencia sobre la etiqueta son importantes en la decisión de la compra. Si nos sugiere una situación agradable, un recuerdo hermoso o un momento divertido, es un tanto a favor del diseño.

Hay quien busca una historia evocadora en el vino y la encuentra en la etiqueta. Información sobre la viña, fábulas sobre la tierra, leyendas de la familia… El punto romántico siempre hay que tenerlo en cuenta.

El tipo de letra y el color también son importantes ya que pueden conectar más o menos con el comprador. Una fuente y una paleta de colores clásica pueden transmitirnos la idea de un vino tradicional y académico. En cambio una imagen con una gama más transgresora y con viveza en el texto nos acerca a un concepto más moderno y dinámico. Ambos vinos pueden ser de gran calidad pero es muy posible que el comprador sea diferente.

Otras informaciones que pueden aparecer en la etiqueta

Más allá del diseño y de la imagen gráfica hay una serie de informaciones que suelen aparecer en la etiqueta del vino y que nos pueden ayudar a decidirnos en nuestra elección. Veamos de qué se trata:

  • El nombre del vino y la bodega
  • El lugar de elaboración
  • La DO (Denominación de Origen) o la IGP (Indicación Geográfica Protegida)
  • La añada
  • La variedad de uva
  • El tipo de crianza
  • La presencia de sulfitos
  • El volumen de alcohol
  • La capacidad de la botella
  • El número de lote
  • La concentración de azúcar (espumosos)

Después de toda esta información estamos seguros de que cuando te toque comprar el vino para la barbacoa del domingo con tus amigos, te tomarás tu tiempo, te fijarás y disfrutarás un poco más de las etiquetas de vino. Encontrarás verdaderas curiosidades y maravillas que te harán gozar y entender un poco más el mundo del vino y… ¿quién sabe?  Tal vez acabes convertido en un coleccionista.