El trabajo en una viña biodinámica requiere de paciencia, amor por la tierra y respeto al entorno. Es una labor artesanal que camina de la mano del ritmo de la naturaleza y que se desarrolla y orbita alrededor de la finca donde se encuentra la viña.

Desde The Organic Wine te hemos explicado en qué consiste la agricultura biodinámica y hemos profundizado en la figura de su primer impulsor que fue Rudolf Steiner.

Los vinos biodinámicos que se elaboran en esos viñedos son el reflejo fiel del entorno, la tierra y la biodiversidad que rodea las vides. El sello Deméter certifica que están creados bajo la normativa adecuada.

En este post vamos a profundizar algo más en los trabajos y tareas que se pueden llevar a cabo en una viña biodinámica. Comprobarás que la madre naturaleza juega un papel importante y decisivo en el crecimiento y los cuidados de la planta.

Entre el cielo y el suelo

Una de las cuestiones más importantes para el agricultor de viña biodinámica consiste en conocer el suelo y el terreno en el que tiene las vides. En la viticultura ecológica es vital respetar los ciclos naturales de la tierra y cuidar todas las etapas vegetativas de la viña.

Si esa labor se desarrolla de forma adecuada, el equilibrio entre la maduración de la fruta y su acidez serán óptimos para elaborar vino de excelente calidad.

Los artesanos de la biodinámica no utilizan productos de síntesis química en ningún momento del proceso y antes de trabajar en la viña, miran al cielo. Y lo hacen también de noche. El calendario lunar condiciona muchas de las tareas que se llevan a cabo porque se busca en las fases de la luna el momento conveniente para podar, abonar o para llevar a cabo la vendimia.

Así pues, sin perder de vista la luna, es vital bajar la mirada y prestar atención al suelo de la viña y más concretamente a la cubierta vegetal. Mantener, preservar y cuidar el manto vegetal que cubre la superficie del viñedo es uno de los trabajos esenciales. Lo más habitual es que los viticultores dejen crecer flora autóctona e incluso planten semillas de flores o leguminosas que, sin duda alguna, comportarán muchos beneficios como son:

  • Mejorar la disposición de la tierra.
  • Aumentar la biodiversidad.
  • Conseguir enemigos naturales para las plagas.
  • Oxigenar el suelo con las raíces de esas plantas.

Así pues existe una labor de preparación de la tierra en la que el viticultor empleará tiempo y esfuerzo y que dará sus frutos al mejorar la calidad y el vigor de las vides.

Al campo a trabajar

Las actividades en las viñas biodinámicas abarcan todo el año y pueden variar en función de la zona, el clima, las propiedades del suelo o las condiciones meteorológicas. No es lo mismo cultivar vides en zonas cálidas y mediterráneas como el Penedès que en áreas lluviosas como la Ribeira Sacra.

Dejando eso claro de antemano, existen una serie de tareas que pueden desarrollarse en función de la estación del año y que, insistimos, variarán en función de la zona y del criterio de viticultor. Vamos a repasar algunas de ellas:

Primavera: el objetivo durante el tiempo primaveral es fortalecer el suelo para conseguir viñas vigorosas y con vitalidad.

  • Poda en verde: se cortan los brotes débiles y se conservan los robustos que se definieron en la poda que se hizo en los meses de invierno.
  • Preparados: se rocía el suelo con el preparado 500 (más adelante hablaremos de los preparados biodinámicos).
  • Infusiones: suministro de infusiones elaboradas con flores cultivadas en la finca. La ortiga previene enfermedades y afecciones sobre la planta y la valeriana mejora la floración, por ejemplo.

Verano: en el periodo estival la planta ya ha dado el fruto y es cuando se debe vigilar su correcta maduración.

  • Observar el envero: en esta fase la uva sufre cambios en el color y es un momento crucial del cultivo
  • Preparados: aplicar el preparado 501 de sílice para estimular el crecimiento de las hojas y los tallos
  • Infusiones: durante los meses de calor conviene aplicar infusiones de milenrama para reducir la oxidación.

Otoño: una vez realizada la vendimia es importante dinamizar el suelo y prolongar esa labor hasta la siguiente primavera.

  • Compost: el compost ideal es el estiércol de vacas criadas en la misma finca. También se utiliza el de caballo y oveja, pero siempre de animales que pertenezcan a la propia explotación.
  • Labores en el suelo: durante octubre y noviembre se suele arar y descompactar la tierra para que el abono funcione de manera óptima.
  • Preparados: en otoño se suelen enterrar en la tierra los preparados 500 y 501. El primero se mantendrá bajo tierra hasta la primavera y el segundo durante los meses de otoño.

Invierno: durante los meses más fríos se continúa con los cuidados del suelo.

  • Poda en seco: se lleva a cabo cuando la vid “descansa” antes de que surjan brotes nuevos.
  • Siega por animales: se suele llevar a pastar a los animales para que coman y sieguen las hierbas.

Siembra: con el frío se suele sembrar en aquellos suelos que han recibido el preparado 500.

Boñiga y flores

La elaboración y aplicación de los preparados constituyen una de las labores más llamativas de las viñas biodinámicas. Se trata de compuestos orgánicos extraídos, en su mayoría, de los excrementos de los animales de la granja y que resultan muy beneficiosos para el suelo y las vides.

Con ellos se consigue que la tierra asimile elementos orgánicos en bruto y se logra una mejora considerable del humus.

Las fermentaciones se hacen bajo tierra y dentro de algunos órganos de animales. Se utiliza esta técnica porque de esa manera las bacterias y enzimas se concentran y se reproducen exponencialmente.

El material resultante contiene un alto nivel de nitrógeno y gran número de bacterias que transmitirán su efecto al humus aumentando su calidad y beneficiando el crecimiento de la planta.

Y es que como afirma Juan Gómez Pallarés en sus estudios de vinos biodinámicos y viticultura biodinámica: para regenerar una tierra muerta no se puede usar materia muerta.

Repasamos ahora alguno de esos preparados más conocidos:

  • Preparado 500 boñiga de vaca.

En este caso un cuerno de vaca se llena con una boñiga fresca de vaca y se entierra al anochecer en el mes de octubre y desentierra en el mes de abril.

La materia resultante se diluye en agua y se pulveriza, con la ayuda de una mochila, sobre la viña.

El preparado 500 estimula el crecimiento de las raíces, aporta minerales a la planta y bacterias al suelo.

  • Preparado 501 sílice.

En este caso el cuerno de vaca se llena con polvo fino de cuarzo y se entierra durante el verano, la primavera y finales de otoño.

El sílice actúa endureciendo la trama celular de las hojas para que la planta se pueda proteger de los hongos.

Además estimula los procesos de asimilación de la clorofila.

  • Preparados de flores.

Lo ideal es que las flores crezcan alrededor de las viñas y se recolecten en días soleados. Conviene dejarlas secar y en algunos preparados se infusionan y pulverizan sobre las plantas.

La valeriana ayuda a mejorar la floración, la ortiga previene las enfermedades, la milenrama reduce los niveles de azufre y el diente de león aporta silicio.

En los preparados como el 502, 503, 504, 505, 506 y 507 las flores se colocan dentro de una vejiga de ciervo que se expone al sol. Una vez estén secos contenido y continente, se entierra bajo tierra desde otoño a primavera.

La pasta resultante se guarda en vasijas y tras aplicarla el nitrógeno del suelo puede aumentar hasta en un 35%.

Habrás podido comprobar que el viticultor que trabaja en viñas biodinámicas tiene algo de alquimista, algo de astrónomo y algo de veterinario.

Sin embargo lo que más tiene es amor y respeto por la tierra. No utiliza productos de síntesis química para abonar o fertilizar la tierra, saca rendimiento de sus animales para mejorar el suelo de la viña y se deja guiar por las fases de la luna para acometer los distintos trabajos que desempeña.

Así pues, la próxima vez que descorches un vino biodinámico párate a pensar en toda la elaboración meticulosa, en toda la paciencia que ha puesto el viticultor y en toda la consideración por la tierra que hay dentro de esa botella.

Paladea y disfruta.

¡Salud y buen vino!