Regalar vinos en Navidad a toda la familia. El vino es emoción y regalando botellas de vino, conseguirás que los tuyos te recuerden con una sonrisa cada vez que descorchen una de ellas.

Regalar vinos en Navidad a toda la familia. Esa es la idea. Dicen que el vino es emoción y en estas fechas todos estamos un poco más sensibles de lo habitual y nos gusta compartir tiempo y buen rollo con la familia y amigos. Si te presentas cargado de botellas de vino para regalar, conseguirás que los tuyos te recuerden con una sonrisa cada vez que descorchen una de ellas. Y que lo haga hasta tu cuñado, ese que apenas habla y te mira raro.

Queremos darte unos consejos para que aciertes en la elección y no te angusties si no eres un sumiller experto. Además, hay otra ventaja: comprarás todos los regalos en el mismo sitio y no te volverás loco recorriendo mil tiendas de mil centros comerciales. Vamos allá.

¿Cuánto me gasto?

Tal vez, lo primero que se te ocurra es ponerte en modo millonario y pensar que comprando vinos caros siempre quedarás bien. Bueno, quizás sea cierto que los vinos caros pueden ser una apuesta segura, pero seguro que tienes bastante familia y no puedes invertir un dineral en comprar botellas de vino para Navidad para todos ellos.

Abre la mente y piensa que un buen vino no tiene que ser siempre el más caro. Eso sí, busca un mínimo de calidad y un producto que tenga personalidad y esté elaborado con consideración hacia el medio ambiente y cariño por la tierra. Al fin y al cabo, es Navidad.

¿Quién recibirá el vino?

Debes pensar en quién es el destinatario del regalo. No te quedes solo con la edad y el sexo. Piensa en si estaría dispuesto o dispuesta a probar algo diferente, con carácter y alejado de convencionalismos. Si es así tal vez sería un buen candidato a recibir un vino biodinámico hecho a conciencia y dando a la tierra todo el espacio y la vida que necesita para crear un producto extraordinario.

Para la gente que se inicia en el mundo del vino tal vez podrías elegir un vino blanco joven, fresco y afrutado. Si es una de sus primeras experiencias vinícolas conviene que tengan una entrada fácil y cómoda que les invite a seguir explorando.

Y, sobre todo, estamos en el siglo XXI, por favor, no pienses en vinos para hombres y vinos para mujeres. Eso del tinto para los caballeros y el blanco para las damas es falso y un topicazo incómodo al que no vale la pena darle juego.

¿Qué se va a comer?

Es posible que el vino que regales se tome en la cena o la comida de Navidad. Si es así, sería importante conocer el menú o, como mínimo, qué tipo de bocados nos vamos a encontrar en la mesa.

Tratándose de las fechas navideñas es evidente que habrá mucha comida y probablemente muy variada. Lo ideal sería aportar vinos tintos, blancos y espumosos de diferentes procedencias y distintas variedades donde contemos tanto con vinos que puedan acompañar un plato de cordero como otros que sean aptos para maridar con un sushi exquisito.

La voz del experto para Regalar vinos en Navidad

Dejarse guiar y aconsejar por un conocedor de los vinos es una apuesta segura para el acierto con el regalo. El vino es un mundo amplio y extenso: variedades de uva, tintos, blancos, crianzas, barricas, inoxidables, burbujas, boca, nariz…

Por mucho que te impliques en el tema, busques, te informes y leas, a veces para tomar la decisión final lo mejor es dejarse asesorar por un experto que pueda aportar un poco de luz y ayudarnos a escoger.

¿Cuándo se descorcha la botella?

Hay amantes del vino a los que les encanta tener una bodega variada y bien surtida y cuando reciben una botella la reservan para la tan consabida ocasión especial.

Si tienes claro que ese va a ser el caso y tu regalo va a acomodarse en la bodega deberías descartar los vinos jóvenes y optar por un vino con crianza que siempre soporta mejor el paso del tiempo.

Sorprende con algo que no sea vino

También puedes marcarte un tanto y regalar algo diferente al vino pero igual de exquisito. Te proponemos aquí que sorprendas a la familia y amigos repartiendo algo tan delicioso como la sidra natural.

Elaborada a partir de la fermentación de manzanas o peras, la sidra se ha convertido en una buena compañera de viaje de la alta cocina y cada vez está más presente en las mesas que se visten de celebración.

Hasta aquí todo lo que nosotros podemos aportar, ahora ya es cosa tuya. Piensa que un buen vino siempre es un buen regalo, de eso no hay duda.

Sin embargo, lo más bonito que puede llegar a aportar el vino, más allá de su sabor y su aroma, es toda la emoción, el cariño y el buen rollo que se desprende en una mesa cuando la gente que se sienta en las sillas se aprecia, se quiere y brinda por todo lo que les une.

Y no solo en Navidad.