Siempre puedes probar a beber cava directamente de la botella, como suelen hacer los campeones de la Fórmula 1. Beber “a morro” es una opción. Sin embargo, desde The Organic Wine no te la recomendamos.

Si eres un amante de los vinos espumosos, desde aquí vamos a explicarte todo lo que sabemos sobre los tipos de copa de cava.

Te hablaremos de aquellas copas que puedes encontrar en el mercado y cuál es el modelo más adecuado para disfrutar de un buen cava.

La copa ideal para beber cava

Como todo en la vida, cuando algo está en el entorno oportuno, la experiencia a la hora de disfrutarlo resulta mucho más sencilla y atrayente. El resultado siempre es mucho más satisfactorio si contamos con las herramientas adecuadas en el contexto apropiado.

Con el cava pasa exactamente lo mismo. Si se disfruta de la bebida en la copa adecuada, la experiencia será mucho más completa y satisfactoria.  

Vamos a repasar los requisitos óptimos que debería presentar la tipos de copa de cava:

  • Evidentemente debe estar fabricada en cristal y no debe presentar ninguna talla.
  • La transparencia de la copa debe ser absoluta. Nada de copas de colores.
  • Debe ser alta y esbelta para poder observar nítidamente la evolución de las burbujas.
  • También debe ser profunda para favorecer que los aromas del cava tengan buen recorrido.
  • El tallo para sujetarla debe ser cómodo puesto que es vital para que la bebida conserve la temperatura de servicio.
  • La boca debe permitir apreciar el aroma que desprende el cava.

Una vez conocidas las cualidades que debería tener la mejor copa para beber cava podemos echar un vistazo al mercado y descubrir qué modelos se ajustan más o menos a estas características.

La copa Pompadour

Si tu edad está entre los 40 y los 50 años, estamos seguros que las copas Pompadour estaban presentes en la vitrina o mueble bar de tus padres. Has pasado tu infancia viendo cómo los miembros de tu familia bebían cava en esas copas y luchaban entre risas, mientras brindaban, por no derramar el líquido de su interior.

La copa Pompadour es aquella corta, plana y de boca tremendamente ancha. Seguro que la recuerdas. Pues bien, desde aquí te aseguramos que es la peor copa que existe para beber cava.

Estamos seguros que va a ser difícil conseguir que tus padres se deshagan de ellas pero intenta evitar beber cualquier espumoso en ese tipo de copa.

La boca ancha permite con suma facilidad que se escapen las burbujas y se pierda cualquier aroma que pueda tener el cava.

Además no pueden sujetarse por el tallo, porque suele ser muy corto, y la mano se coloca alrededor del cuerpo de la copa. Esto provoca que “calentemos” el cava y la temperatura de servicio, que suele estar entre los 6 y 10 grados, ascienda y afecte al sabor del espumoso.

Otra desventaja es que es muy corta y no podemos ver ni apreciar la evolución ni el tamaño de las burbujas.

Lo único que tiene de curioso y exótico la copa Pompadour es el origen de su forma, que según cuenta la leyenda, tiene las dimensiones de uno de los senos de Madame Pompadour, que allá por el siglo XVIII, fue amante de Luis XVI, rey de Francia.

Podríamos debatir largo y tendido como, una vez más, los que cuentan la historia han conseguido cosificar la figura de la mujer y convertirla en un molde para vidrio. Pero eso nos llevaría tiempo y algún que otro disgusto. En fin, acabaremos antes explicando el origen real de la copa. Y este no es otro, que el encargo por parte del Duque de Buckhingham a un maestro vidriero veneciano, en pleno siglo XVII.

Como conclusión te diremos que este tipo de copa está completamente en desuso y no se considera adecuada en absoluto para beber cava.

La copa flauta

La copa flauta es completamente opuesta a la Pompadour. Se trata de un modelo largo y estrecho que permite ver perfectamente la longitud del rosario de burbujas y el tamaño de estas. Además la espuma se mantiene en perfectas condiciones.

En este caso, el tallo proporciona una buena sujeción que no afecta negativamente a la temperatura de la bebida. A nivel estético y visual es la copa perfecta.

Sin embargo, tiene algún que otro inconveniente. Por ejemplo su boca es demasiado estrecha y, aunque eso permite concentrar los aromas, el espacio para colocar la nariz y apreciar el olor es tan pequeño que esta acción no se puede realizar con facilidad.

Eso significa que nos impedirá apreciar el aroma del cava que suele ser una buena fuente de información sobre la calidad del mismo.

Los restaurantes y locales de fiesta suelen utilizarla porque su forma y tamaño permite llenar las bandejas copiosamente y ser más rápidos en el reparto.

La copa tulipa

La copa tulipa tiene como base el modelo flauta pero se han realizado algunas modificaciones en el diseño. Estos cambios han conseguido que se fabrique un recipiente mucho más adecuado para beber cava y disfrutarlo con todos los sentidos.

La copa tulipa también es una copa de factura estrecha pero justo en la base se ensancha ligeramente. Este detalle permite que los aromas se concentren y engrandezcan el cava.

La boca tiene las dimensiones adecuadas para impedir que se disipe el gas carbónico y poder utilizar la nariz con comodidad para apreciar los aromas.

En este caso, la copa tulipa también tiene un agarre sencillo porque los dedos se pueden colocar alrededor de un tallo delgado. Esa colocación de la mano no elevará la temperatura del cava.

Los expertos coinciden en señalar la copa tulipa como una de las opciones más adecuadas para disfrutar de un buen cava. Sobre todo si se trata de un gran reserva que necesita respirar una vez se ha servido en la copa.

La copa de vino blanco

¿Cava en una copa de vino? Pues sí y más concretamente en una copa de vino blanco. Un buen número de expertos y grandes sumilleres apuestan, en muchas ocasiones, por servir cava en este tipo de copa.

Tiene una boca estrecha que permite fácilmente la concentración del aroma y además mantiene perfectamente la burbuja de la que apreciaremos, sin problema alguno, las dimensiones. Y también podremos asistir al espectáculo de la danza del rosario.

La curvatura que presenta en la base la copa de vino blanco, es excelente para que el cava evolucione y el tallo aleja la mano del cuerpo de la copa. De ese modo no aumentaremos la temperatura de la bebida.

Seguro que ya tenías claras las diferencias entre cava y champán. El siguiente paso es repasar tu cristalería y comprobar qué tipo de copas tienes en casa.

Si bebes cava en buena compañía, y sabes elegir entre los tipos de copa, la experiencia es fantástica, pero si además lo haces con algunaa de los tipos de copa de cava, el éxito del encuentro está garantizado.

¡Salud y buen vino!